May 28 2008
En autobús por Burkina Faso: una parada en el camino
Parada técnica. Bajamos del autocar. Decir que hace calor es quedarse corto.
- Monsieur le blanc. Bon voyage. A cadeaux pour moi.
Me repite uno de los 7 niños que me rodean intentando venderme galletas de sésamo ( muy buenas!), cocacola fria (pero no hay ligth), bananas, mangos y hasta enormes bolsas de plástico llenas de cebollas!!!
Estamos donde los autobuses de linea entre Ouaga (capital de Burkina Faso) y Bobo (ciudad económica hacia donde nos dirigimos). Mi sombrero North-Face de aire australiano mi piel rosada y la pinta de despistado me convierte en una de las atracciones. Lástima que María José se niega a empuñar la Canon y retratarme, ya que seguramente yo soy la atracción aquí. Niko me lo confirma: tengo una pinta de “guiri” muy cuidada.

La esplanada de tierra rojiza abrasada por el sol de mayo en África se encuentra rodeada por un par de docenas de tenderetes en los que se venden bebidas, frutas y verduras, las galletas de sésamo, pan de bagette y asados de pollo, cordero, pescado y otras carnes que no identifico y no quiero indagar más. Huele de maravilla. Pero con este calor sólo me apetece mi cocacola y quizás unas gelletas de sésamo de vuelta en el autocar. Desde el que tecleo con el macbook en las rodillas a salvo del calor gracias al are acondicionado.

Justo antes de subir me he atrevido a sacar la Canon y sacar unas cuantas instantáneas. !Si lo hubiera sabido antes! La cámara espanta a los niños, sólo con hacer amago de enfocarles se apartan unos pasos entre risas. Juego medio minuto y evito fotografiar a los vergonzosos.
Suena el bocinón del autocar. Todos a bordo. Subo el último todavía con la cámara en la mano. El viaje continua.


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[…] Estamos donde los autobuses de linea entre Ouaga (capital de Burkina Faso) y Bobo (ciudad económica hacia donde nos dirigimos). Mi sombrero North-Face de aire australiano mi piel rosada y la pinta de despistado me convierte en una de las atracciones. Lástima que María José se niega a empuñar la Canon y retratarme, ya que seguramente yo soy la atracción aquí. Niko me lo confirma: tengo una pinta de “guiri” muy cuidada. Continue Reading » […]
[…] La parada en el camino de la que ya hablamos en su dia Justo en frente de la mezquita se encuentra la entrada de la ciudad antigua de Bobo (Dioulassoba o Vieux Quartier). Aquí es donde se encuentra “Konsa”, la casa que según la tradición local sirvió como hogar al fundador de la ciudad en el siglo XIV. En la ciudad antigua conviven diversos grupos como musulmanes y animistas. A la entrada de la ciudad antigua es fácil encontrar algún guía local que os acompañe durante la visita. Los honorarios del guía son negociables, nosotros pagamos 2000 CFAs. La entrada vale 1000 CFAs por persona. Durante la visita se puede ver como se prepara el “dolo” o cerveza local. También se pueden contemplar los peces sagrados de del rio Houët y como trabajan diversos artesanos del bronce o cerámica. El “Grand Marché” construido en el centro de la ciudad en estilo sudanés, también merece una visita. En el se pueden comprar telas teñidas (batiks), máscaras, tallas de madera, tambores, instrumentos musicales, e incluso oro y bronce. […]