Introducción al OLPC

“Si a un país en vías de desarrollo le das de comer, lo alimentarás durante un tiempo. Si le enseñas a hacer granjas, se alimentará por si solo” ¿Cuántas veces hemos oído ésta frase? Seguramente muchas. Durante toda la historia, la evolución de los países del tercer mundo ha estado determinada por la capacidad de autosubsistencia. Una vez superado el hambre, el país puede empezar a aspirar a tener un nivel de producción competitivo, y llegar así al segundo y primer mundo.

Por desgracia, el avance de las nuevas tecnologías en el primer mundo ha provocado que la distancia entre primero y tercer mundo sea mucho mayor. Aquellos países del tercer mundo que acaban de superar el hambre no llegar a ser competitivos por falta de infraestructura y conocimientos. Como añadido, la ley de Moore, que a grandes rasgos postula que cada 18 meses la potencia de los ordenadores se duplica, provoca que cada vez el primer mundo se distancie más del tercero. A éste fenómeno se le conoce como “la brecha digital“.

Nicholas Negroponte

Durante el 2005, Nicholas Negroponte presentó en la convención de Internet un proyecto llamado “One Laptop Per Child” (OLPC), que traducido al castellano sería “un portátil por niño”. El proyecto (que en su origen se llamaba “el ordenador por 100$”) pretende crear un portátil asequible y adaptado a los niños. Durante muchos años, el ordenador a 100$ fue uno de los objetivos utópicos de la informática, pero gracias a la dirección realista y limitarlo a un uso educacional parece ser posible al fin.

Logotipo del proyecto OLPC

El proyecto no es sólo producir un portátil por 100$ (de hecho, ya ha superado éste precio), sino que está planteado como una gran infraestructura. A primera vista, uno podría pensar que en los países pobres les sale más a cuenta invertir en libros que en tecnologías educativas. Sin embargo, el coste de comprar todos los libros necesarios y mantenerlos actualizados es comparable al de mantener documentos electrónicos (coste más bien bajo) y proporcionar equipos a los niños (coste inicial alto pero con mantenimiento asequible). La diferencia es que los portátiles proporcionan un valor añadido, porque son una ventana hacía la sociedad de la información.

Han salido varias versiones de los portátiles durante los últimos años, y el modelo original se ha modificado sustancialmente. Pero por suerte sus valores siguen intactos:

  • Propiedad del niño: el material educativo es un derecho del niño, y el portátil no es una excepción. Los portátiles se consideran propiedad del niño que, a su vez, tiene la responsabilidad de cuidarlo.

Último prototipo, el OLPC XO

  • Para niños pequeños: los portátiles están diseñados para niños de entre 6 y 12 años. Esto implica que el sistema debe ser accesible para usuarios que no sepan leer y, a medida que aprendan a hacerlo, puedan usar el sistema más a fondo. El proyecto OLPC considera que jugar es también una necesidad humana (sobretodo para los niños pequeños), por tanto, el portátil también dispone de entretenimientos.

OLPC XO en modo eBook

  • Saturación: el proyecto no contempla una implantación gradual de los portátiles. Ésto sólo conllevaría un trato diferenciado entre los niños y fomentaría la envidia. En consecuencia, no existen pruebas piloto reducidas cuando se quiere implantar en un territorio, se tiene que dar un portátil a todos los niños de la zona, sin excepción. La granularidad puede estar entre un barrio y el país entero, pasando por una ciudad o una comarca.

Luiz Inácio Lula da Silva con un prototipo

  • Conexión: el software tiene que estar orientado a la red. Si no es posible asegurar la conexión entre los portátiles o el acceso a Internet no supone ninguna ventaja con respecto un libro. Los portátiles podrán, en cualquier momento, generar redes locales sin necesidad de routers (donde cada unidad actúa como nodo) o conectarse a Internet mediante una red wireless. Como añadido, los portátiles disponen de baterías de larga duración que pueden ser cargadas mediante la conexión a la red eléctrico o métodos mecánicos (en una primera versión se empleaba una manivela pero actualmente se alimenta con una correa).

Primera versión del portátil alimentado mediante una manivela

  • Libre y de código abierto: los niños no son únicamente consumidores del producto, también forman parte activa del mismo. El niño es capaz de ver todo el código fuente, aprender de él y modificarlo, así como de crear programas mediante los frameworks que ofrece. Los portátiles tienen integrados lenguajes de programación con varios niveles de dificultad, desde una evolución de Logo (pensado para niños), hasta un interprete de python (que sirve para crear programas complejos). Uno de los pilares fundamentales del OLPC es que los niños puedan compartir sus descubrimientos y creaciones con los demás niños.

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